Buscar este blog

martes, 6 de noviembre de 2012

Historia del Judaismo Español 1


Historia del Judaismo Español 1
Anales de una comunidad

La historia del judaísmo español en el medioevo es fascinante. Hace unos años comencé a interesarme en el tema, y cada vez más admirado descubrí lo rico y variado que es mientras reunía algunos apuntes sobre el tema. Hoy quisiera referirme al judaísmo de Cataluña; espero en el futuro, describir las demás regiones españolas, en donde la presencia judía fue notable. Y no importa de qué confesión pueda ser, aprovecho para desear al lector que me ha distinguido con su atención, un feliz y próspero año 1996.


Se sabe a ciencia cierta que desde la época visigoda había gran número de judíos en el país catalán. Y que de toda la península, es la región donde está mejor documentada su historia. Entre otras fuentes, el Archivo de la Corona de Aragón de Barcelona guarda gran número de documentos referentes al judaísmo catalán, mientras que en el Museo del Monasterio de Montserrat se pueden encontrar rollos del Pentateuco, páginas de Tehilim (Salterio) y del Libro de Ester, así como comentarios cabalísticos y registros de nacimientos, circuncisiones, bodas y entierros. Y en Poblet, considerado el monasterio mejor conservado de Europa, y donde los monjes mantuvieron relaciones amistosas con los judíos de la vecindad, se guarda una Hagadá de Pésaj que es toda una obra de arte.

Algunos testimonios de la época romana dan cuenta de la vida judía anterior en ciudades tales como Tarragona y Tortosa. Pero no es hasta el siglo XII que se puede hablar de una vida plenamente judía, cuando se crearon los calls de Barcelona, Gerona, Lérida y Tortosa. Es también entonces cuando los catalanes reconocen a los judíos como un grupo social propio, que se refleja en el primer código de Cataluña, Els Usatges de la Cort de Barcelona.

El entendido historiador Juan de Atienza afirma que se concedió a los judíos catalanes el derecho de estar en Cataluña como ciudadanos casi normales, lo que no era poco para aquella época. Se tiene conocimiento que la comunidad llegó a gozar de particular prosperidad y consiguió la consideración especial de los reyes, porque sabían muy bien de la gran importancia que tenía cuando era preciso colaborar en el desarrollo económico y cultural de sus reinos. Por otra parte, el historiador musulmán Al-Tarizi llamó a Barcelona "comunidad de príncipes y aristócratas", a lo que Torroba afirma que no lo diría tanto por su población cristiana, como por la enorme importancia de la judería que debía de conocerla bien.

Será durante el espacio de casi tres siglos que los judíos se dedicarán a la administración de la rentas reales, así como el funcionamiento general de la corte, y el ejercicio de la medicina. Tampoco se debe olvidar su amplia participación en el floreciente comercio marítimo de ese país. Fue durante el esta época que llegaron muchos judíos expulsados de Francia y Alemania, y particularmente de Provenza. Se puede afirmar que en el siglo XIII todas las ciudades grandes y medianas, y hasta muchas aldeas de Cataluña contaban con su propia judería, cuyos integrantes se dedicaban a varios oficios: sastrería, peletería y joyería, entre otros. Los judíos catalanes se vieron influidos por esa corriente inmigratoria, y dieron un tanto la espalda a la tradición del judaísmo arabizado del sur, volviéndose hacia las escuelas talmúdicas europeas. El estudio de la Cábala que llega de Provenza y se centraliza en Gerona, cobra mayor impulso y, a la par, se afianza la oposición a las teorías aristotélicas de Maimónides.

Un reciente estudio de J. Riera i Sans calcula que en el momento de mayor esplendor el número de judíos catalanes oscilaba entre diez y doce mil, o sea del 4% al 7% de la población, aunque en las grandes concentraciones urbanas llegaba hasta un 10%. Afirma que Barcelona era la mayor, con unos 4.000 hebreos. Ello lo reafirma en cierto modo un artículo publicado en octubre pasado en la bien documentada revista catalana “Sàpiens”, al indicar que de los 30.000 habitantes que esa ciudad tenía en el siglo XIII, el 10% eran judíos. Le seguían en importancia Gerona con 1.000; Lérida, 500; Tortosa y Cervera, 300 cada una. Más pequeños eran los calls de Besalú, Balaguer, Solsona y Tarragona, y aún menores Agramunt, Castelló d’Empuries, Montblanc, Santa Coloma de Queralt, Tárrega, Villafranca del Panadés, Manresa, Seo de Urgel, Vic, Falset y otras localidades. Y un historiador agrega otra nómina de ciudades y pueblos en los que habría juderías: Sarriá, Martorell, Tarrasa, Sabadell, Granollers, Caldas de Montbuy, La Roca, Moyá, Bagá, San Vicente dels Horts, Vilanova y la Geltrú, Cubellas, Piera, La Llacuna, Jorba y Calaf. Y uno no puede menos que preguntarse: ¿y dónde no?

La primera mitad del siglo XIV marca el auge de las juderías catalanas. En un principio, en la Corona de Aragón no se promulgaron leyes antijudías. Pero ya en el siglo XI se escuchan los primeros síntomas de una política encaminada a conseguir la conversión forzada de los judíos, en el círculo de San Raimundo de Peñafort, General de la Orden de los dominicos y confesor del Papa. En 1263, ese famoso sacerdote creó un programa para convertir a los judíos, y para ello estableció una escuela en donde se preparaba a los frailes elegidos para esa tarea que, entre otras asignaturas, aprendían hebreo. Parece ser que el antisemitismo llega a Cataluña por conducto de doctrinas heréticas: cátaras, valdenses y espirituales del siglo XII. Algunos dominicanos comenzaron a reclamar el examen de los libros hebreos, y entre ellos Ramón Martí y el apóstata Pablo Cristiá, que se había convertido en un rabioso antisemita. El clima ya no era tan propicio y el propio Rey Jaime (Jaume) I, siempre favorable a los judíos, tuvo que capitular ante las demandas de los poderosos dominicos.

Es así que la presión de la Iglesia no tarda en sentirse, con la natural decadencia de los diferentes calls. Esta situación comienza con la peste negra de 1348 y culmina con los terribles sucesos de 1391, cuando las masas encolerizadas por fanáticos llegados de fuera atacan a los barrios judíos, que desaparecen en Barcelona y otras ciudades catalanas. Todos los intentos de Juan I para restablecer el call de la Ciudad Condal no prosperan. Los judíos han perdido la confianza en las promesas reales. Quedan, eso sí, no pocos conversos, que siguen practicando su fe original contribuyendo a la prosperidad que se evidenció allí en el siglo XV. Buena prueba de ello es la oposición general a establecer la Inquisición en 1487. Se ha encontrado un testimonio histórico en los archivos de la capital catalana que dice lo siguiente: “Los hábitos creados por cuatro siglos de continuo comercio con todas las naciones civilizadas por una libertad y una seguridad personal nunca violadas impunemente, repugnaban aquel poder suspicaz, que cual una sombra de terror venía a mover sus ocultos brazos entre ciudadanos celosos de su independencia, artesanos orgullosos de su profesión, en una ciudad mercantil e industrial, y como tal amiga de tratar con partes diversas y poblada de tratantes de diversas partes. D. Fernando el Católico, que ni en esto ni en otros de sus actos más importantes manifestó conocer la índole de sus pueblos, y en especial de Cataluña, trajo a Barcelona esta institución”.

Pero como era algo inevitable, los consellers, antes de capitular, buscan un compromiso. Elevan sugerencias que "no se entregara a los herejes al braç secular hasta que se les hubiera dado la oportunidad de reconciliarse con la Iglesia y abjurar de sus errores. En ese caso no se les castigaría ni en los bienes ni en las personas". Era una sugerencia que deseaba mantener el carácter tolerante de, por lo menos, el sector más progresista de la ciudad. Pero los inquisidores, con el poder que tenían, ni siquiera aceptaron discutir esas propuestas.

Es interesante señalar el caso de una conocida personalidad local, Antonio de Bardaxi, que era regente del departamento catalán en la cancillería real, y quien había tenido que firmar la orden real sobre el establecimiento del Santo Oficio en Barcelona. En marzo de 1487, pocas semanas antes de concretarse ese temida medida, abandonó en secreto el servicio del rey y su ciudad natal, huyendo con su esposa e hijos a Francia. Este modo de proceder dejó atónitos a todos quienes le conocían como un buen cristiano, creyente y devoto. Entre otros que también lograron huir figura Juan de Sanct Jordi, antiguo secretario de Juan II. Su efigie y la de su esposa fueron quemadas en el auto de fe del 25 de enero de 1488. Muy unidos a ellos por lazos amistosos eran Jaime de Casafranca, tesorero real para Cataluña en el reinado de Juan II, y su esposa. Estos prefirieron quedarse y en 1505 fueron condenados a la hoguera.

Ya que se habla de Cataluña, convendría recordar que el apellido Catalán aparece con bastante frecuencia en Israel, y lo ostentan particularmente los oriundos de Bulgaria que, bien entendido, son sefardíes cuyo origen no parece quedar en tela de juicio.

A continuación una somera relación de calls catalanes de los que se ha podido obtener información. La nómina no incluye a Barcelona, cuya importante historia merece capítulo aparte.

Balaguer

Esta localidad catalana tuvo un pequeño pero notable call, que según se calcula tendría entre 100 y 150 almas. Se supone que la judería estaba en el Barrio Nuevo, y la sinagoga fue convertida en la Iglesia de Santa María del Miracle, tal vez en 1391, cuando los judíos tuvieron que refugiarse en el castillo para librarse de los ataques de sus vecinos.

Besalú

Uno de los lugares más pintorescos de Cataluña que albergó una importante judería, es este pequeño pueblo de la provincia de Gerona, famoso por su magnífico puente románico sobre el río Fluviá. A su lado está la mikve, el baño ritual muy bien conservado, y uno de los contados encontrados hasta ahora en toda España. "Pais aspre i antic", lo llama uno de sus cronistas. Evidentemente, se trata de una aldea que no parece haber cambiado desde la Edad Media. También se sabe que los judíos de Besalú fueron favorecidos por los condes de esa comarca, y que los condes-reyes de Aragón y Barcelona, habían continuado esta tradición. En definitiva, puede afirmarse que esta tierra fue todo un bastión de los judíos catalanes. Según Grau Besalú no habría tenido un call propiamente dicho hasta después de 1415. Antes los judíos vivían entremezclados con los cristianos, y sería entonces con motivo de la bula de Benedicto XIII, que se señalaron los límites de la judería, a alrededor de la sinagoga, donde está el "carreró dels Jueus, y la plazuela des Jueus.

Cadaqués

En este pequeño pueblo catalán del Ampurdán hay una calle que se llama del Call, aunque hasta ahora no se ha podido encontrar documentación alguna sobre la supuesta presencia de judíos. Lo mismo ocurre con la localidad de La Bisbal, si bien en este caso se supone que la judería debió ser muy pequeña. Más o menos como esta última habría sido la de Peralada, cuya calle del Call es la cuesta que trepa desde la plaza de Pont hacia el castillo. Igualmente, hay una calle del Call y una travesía homónima en San Feliu de Guíxols, de cuyos judíos tenemos noticias gracias a las investigaciones de A. Jiménez. Un caso curioso ocurre con la localidad de Vilajüiga, también el Ampurdán, cuyo nombre proviene de villa judaica. Pero nada se sabe sobre la eventual presencia judía en este paraje, aunque la tradición local afirma que la iglesia prerrománica que allí existe, y se conoce como "la Sinagoga", había sido una antiguo casa de rezo judío.

Castelló d’Empuries

Es conocido el hecho que hubo comunidades judías en toda la comarca. Nada queda allí de la posible comunidad judía, pero sí se pueden encontrar vestigios en Castelló. Y en la zona turística de Cadaqués. Existe también un viejo carrer dels Jeues, que formó parte de la judería primitiva de la plaza. De todos modos subsiste el recuerdo. Queda el portón de acceso a la judería, siempre a espaldas de la vieja iglesia, y las calles que con un poco de imaginación vuelven a estar habitadas por los hebreos, que con tanto empeño trabajan con ahínco para poder vivir en un ambiente que no le es particularmente favorable. Pero a veces resulta el más hospitalario del que hubiera podido existir en aquella época en toda Europa.

Cervera

Las primeras noticias del call de esta ciudad de Lleida corresponden al siglo XIII, aunque su crecimiento debió ser muy rápido pues en la época de Jaime II ya se había hecho necesario ampliar sus límites. De hecho hubo en esa ciudad dos juderías: el call jussà (inferior) y el call sobirà (superior), el primero dentro de los muros de la foratelaza y el segundo extramuros. En un contrato matrimonial (ketubá) de 1442 se indica que el novio procedía de Cervera y la novia de la fortaleza de Cervera; una descripción que confirma lo indicado previamente. Además, en el Archivo Histórico de la ciudad se conservan muchos documentos referentes a los judíos cerverinos.

Figueras

No eran muchos los judíos de esta ciudad catalana, que había sido un pequeño pueblo en la Edad Media. Sin embargo, autores catalanes indican la posibilidad de que hubiera allí un call. Estaría situado en la calle de Besalú, actualmente una importante arteria comercial, así como en la del Magre, bocacalle de la anterior, por donde estaría la sinagoga que existía en 1285. El historiador Rodeja expresa la opinión de que pudo haber un cementerio judío en el lado oeste del Parc Bosc, donde había una torrentera que se llamó antiguamente Correch dels Jueus.

Gerona

Uno de los principales calls peninsulares era el de esta capital catalana. Incluso tenía su propia Montjuich, que como en el caso de Barcelona, era el cementerio judío, tantas veces mencionado por el escritor José María Ginorella, en su libro "Los hombres lloran solos". Varias de las lápidas se conservan hasta el día de hoy en un museo local. La judería fue –como de costumbre- objeto del odio del populacho, ansioso de hacerse con las riquezas con tanto trabajo reunidas por los judíos. Pero no era suficiente el robo, era necesario matar también a sus propietarios, para que no pudieran presentar reclamación alguna ante los reyes, que por lo general, con mayor raciocinio, los defendían sabiendo el provecho que otorgaban el país con sus conocimientos, capacidades y esfuerzo.

Los anales hebreos de esa ciudad fueron reunidos en dos volúmenes de la obra Per a una História de la Girona jueva, publicada en 1988 por el Ayuntamiento. Se supone que fue la judería más importante de Cataluña después de la Barcelona, una impresión confirmada por muchos historiadores. Los judíos vivieron tranquilamente en Gerona durante mucho tiempo. Podían poseer propiedades, y en 1278 se impuso un impuesto del diez por ciento de los bienes inmuebles adquiridos de los cristianos. En 1258 Jaime I designó una comisión encabezada por Bonastruc da Porta (Najmánides), el llamado "jefe de los judíos", quien junto con sus ayudantes recibió privilegios especiales. Dirigía la comunidad un reducido grupo de fideicomisos (neemanim) y a partir del siglo XIV, por un consejo de una veintena de figuras principales de la comunidad, que disponía de sus propios juzgados.

Su principal problema residía en el marcado antagonismo del clero, y luego de la polémica teológica judeocristiana de Barcelona en 1263 aquél instó al populacho a atacar a los judíos, hasta tal punto que el monarca tuvo que enviar tropas para poner fin a esos disturbios. En 1276 y 1278 se repitieron esos ataques, y el entonces rey Pedro III amonestó severamente al Obispo Pedro de Castellanou. En 1285 ese monarca ordenó la ejecución de varias personas que habían participado en el despojo del barrio judío y la destrucción de la sinagoga.

La nómina de sus ilustres figuras es tan larga, que no se puede reproducir aquí. Existieron las famosas familias Gerondi, Saporta y ben Shehset, entre otras. Y mención especial ha de hacerse del ya citado Najmánides, que supo con tanta destreza defender su religión ante los embates de un fanático converso, que con su conocimiento de causa trató de imponer sus argumentos sobre los del famoso cabalista... y no lo logró. El rey Jaime I, que presenció este famoso debate celebrado en Barcelona, reconoció que jamás había escuchado una defensa tan cabal y sagaz, de "una causa errónea".

Lérida

Durante la dominación musulmana parece ser que la comunidad judía de Lérida (Lleida) no era grande y se dedicaba principalmente a la tenería. Pero a partir de la conquista cristiana, favorecida por la política real, fue creciendo paulatinamente en especial durante el reino de Jaime I, hasta alcanzar unas 500 almas: es decir, fue la tercera judería por importancia de Cataluña, luego de Barcelona y Girona. El barrio judío era una zona fortificada, conocida con el nombre de Coiraza. Se sabe que en los disturbios antijudíos de 1391 la sinagoga fue convertida en iglesia, pero se supone que habría quedado otra. Indícase que el antiguo call fue totalmente destruido, aunque en el período de 1400 a 1413 se habrían entablado negociaciones entre los judíos y las autoridades municipales para reconstruirlo. Los habitantes judíos recibieron facilidades económicas, excepción de impuestos y moratoria para rescatar sus deudas, con una amplia autonomía en cuanto a la vida comunitaria se refiere. Los historiadores están tratando ahora de definir aquellas partes de la ciudad en donde estaba el antiguo call. Pero con la Expulsión, dejó de existir esa judería. Cabe señalar, que poco antes se había establecida una "filial" de la temida Inquisición en esa ciudad catalana, a pesar de la oposición de algunos círculos liberales, que nada pudieron hacer frente a la decidida actitud de los todopoderosos inquisidores.

En cuanto se refiere al cementerio, se ha precisado con exactitud donde se encontraba: dentro del ensanche de la ciudad actual, entre las calles Vallcalent, Ciutat de Fraga, Joan Baiget y plaza Missions. Indícase que en 1870, entre las sepulturas allí encontradas, se halló en un dedo del esqueleto un anillo de oro con la inscripción en hebreo del nombre Groig, muy común entre las judías catalanas. Ahora es guardado en el Museo Arqueológico, y para el investigador D. Romano es "la mejor de las joyas hebraicoespañolas conocido". Pero parece ser que había otro beit almim, ya que en una carta de 1353 Pedro el Ceremonioso ordena que se asigne a la comunidad un terreno para cementerio, porque el que existía ya era pequeño para sepultar a las numerosos víctimas de la peste negra.

Manresa

En esta ciudad catalana a orillas del río Cardoner todavía existe la Baixada des Jueus, que baja del ayuntamiento hacia la plaza d’en Creus. Parece ser que esa calle se llamó oportunamente del Call, y antes aún, Grau dels Jueus. También se ha revelado que en el subsuelo del actual ayuntamiento, se halla la Curia del Veguer y Batlle, que la calle o grau dels jueus tenían dos puertas, una por la parte de la plaza y otra en la calle de Na Bastardes.

Montblanc

Otra aldea catalana que habría tenido su propio call, según lo afirma el historiador Riera. Pero no ha quedado vestigio físico alguno de su presencia, salvo la angosta calle llamada dels Jueus, con un arco en punta en medio de ella que, según se opina, hubiera servido para cerrar la judería en una emergencia. Se sabe que una de las dos sinagogas que habría en esa localidad fue convertida en 1311 para erigir el monasterio de Santa María de la Serra, de las monjas de Santa Clara. El cementerio hebreo, creado en un terreno donado por el rey, estaría en una viña antes de llegar al río Francolí. Sin embargo, se ha podido saber que el gran dirigente judío Shelomo ben Adret, que participó en la dirección del call de Barcelona, y defendió los intereses judíos en el reino de Aragón, en los últimos años de su vida (1306) todavía intervino, para anular un privilegio concedido a un converso sobre las rentas del matadero judío de Montblanc.

Santa Coloma de Queralt

Esta ciudad catalana habría tenido unas 50 familias judías, que dependían la mitad de la nobleza y la otra mitad del rey. El llamado carrer dels Quarteres, previamente carrer del Jueus, contaba con varias casas conservadas de la presencia hebrea, una de las cuales habría sido la sinagoga. También se conservarían restos de la escuela judía local así como del hospital judío.

Por otra parte, y según un documento de 1327, dado a conocer por J. Segura en Jochs Florals de Barcelona 1885, se indica que dos judías de la localidad, Ester Cabrit, y su hija Astrugona Zaporta, ambas viudas, asumen plena responsabilidad por el mantenimiento de los dos hijos de esta última, y que se ocuparán de su instrucción in Lege hebraica, abonando los honorarios que correspondiere a sus maestros. Esta obligación demuestra la importancia que concedían los judíos de todas las clases a la enseñanza de sus hijos, un precepto que se viene repitiendo a través de los siglos en toda la Diáspora judía.

Seo de Urgel

Como otras ciudades catalanas, Seo de Urgen tiene su carrer dels Jueus, lo que da fe a la existencia de una judería local. No queda ningún rastro de la sinagoga, pero se tiene constancia que en mayo del fatídico 1391 los judíos locales pidieron permiso al obispo para construir una nueva sinagoga, en lugar de la antigua que ya se estaba desmoronándose. No se cree que pudiera terminarse, ya que tres meses más tarde toda Cataluña –como la mayor parte de España- fue testigo de terribles pogroms antijudíos.

Solsona

Parece ser que no hay ciudad catalana de cierta importancia que no tenga un pasado judío. E. Riu y Cabanas, en su obra sobre la aljama local, dice que contaba entre 100 y 150 personas, recuerda que muchos fueron los que perecieron por la peste negra, además de las víctimas causadas por tumultos antijudíos. Y afirma que había existido una calle de los Judíos, conocida hoy con el nombre de San Pablo, que sale del ayuntamiento hacia cuesta abajo.

Tarragona

Desde una época remota hubo judíos en esta capital catalana. Afírmase que con toda seguridad su presencia se remonta a la época romana y que el geógrafo El Idrisi la habría llamado "ciudad de judíos", lo que permite suponer que los hebreos se dedicaban al comercio, compartiendo con los demás habitantes las responsabilidades de la defensa de esta plaza fuerte. En 1311 se indica que se ordenó la confiscación de los bienes de algunos judíos tarraconenses, por la sospecha de haber participado en la conversión al judaísmo de dos cristianos alemanes. Además, una de las sinagogas de esa ciudad fue convertida en iglesia. Esas penas tan severas se repitieron cuando llegaron los desterrados de Francia en 1320 y 1321. Además de renovarse la aquella cuestión, se agregaron nuevos casos de aceptación de arrepentidos. Algunos hebreos recibieron elevadas multas y otros huyeron. También salvó su vida un judío vecino de Valls, que había recibido en su casa a uno de los arrepentidos. El judío había sido condenado a la última pena y su casa debía ser quemada, pero al huir aquel el rey se apropió de su hogar "para fines más útiles"

Es en Tarragona donde se halló una lápida hebrea que afírmase sería la de mayor antigüedad de España, actualmente expuesta en el Museo Sefardí de Toledo. El museo local conserva otra lápida menos importante, pero igualmente instructiva, hallada en 1950, que estaría en el frontispicio de una fuente pública en alguno de los barrios judíos –parece ser que hubo hasta tres- y que llevaba una inscripción en hebreo, así como un escudo en relieve de las cuatro barras catalanas. En la catedral se expone el retablo de la Virgen de Guerau Gener y Lluis Borrasà, en donde pueden verse varios judíos de la época, además de Moisés con las Tablas de la Ley, acompañado de profetas. Y detrás del coro de ese templo hay un mural del siglo XIV, en el que están representados unos judíos con la vestimenta obligada de la época.

Tárrega

En este pueblo de la provincia de Lleida, donde vivió el poeta y escritor en catalán Moshé Natán, apenas si se tiene noticias anteriores al siglo XIV. Según datos obtenidos del Archivo Municipal, en 1357 habría más de 200 judíos. Se sabe que la sinagoga estaba en una zona frecuentemente inundada por las crecidas del río Dondara, hasta quedar totalmente arruinada. Aparentemente ante un pedido de la comunidad, el vicario general del obispado de Vic, diócesis a la que pertenecía esa localidad, autorizaba en 1346 la edificación de una nueva sinagoga, a condición que la puerta de acceso no fuera visible desde el barrio cristiano. En el sitio de internet de la localidad se puede leer que “la comunidad judía de Tárrega tuvo mucha importancia hasta que en razón de conflictos diversos dieron lugar al asalto e incendio del call en que perdieron la vida 300 judíos en el año 1349”.

Tortosa

Esta ciudad catalana tiene un rico pasado judío. Cuando fue conquistada en diciembre de 1148 por Ramón Berenguer IV, donó a la comunidad un campo para la construcción de sesenta viviendas, así como huertos, viñedos y otros campos de labrantío que habían sido propiedad mora. No es de extrañar, por consiguiente, que en esa época el call de Tortosa figuraba entre los mayores de Cataluña. Como en toda la península, sufrió no poco de los sangrientos pogroms en 1391, y en 1414 se celebro allí la famosa disputa que presidió el propio Papa Benedicto XII, antes Pedro de Luna, nativo de esa ciudad.

Siempre se ha considerado que el call estaba en el barrio de Remolins, situado al nordeste de la ciudad y al pie del presente Parador. Lo que se sabe es la antigua sinagoga fue confiscada por la ciudad durante la Expulsión y vendida en 1493. Asimismo se dice que el cementerio o Fossar dels jueus estaba no lejos del call, pero no se ha podido precisar el lugar. Las lápidas que allí hubiere habrían sido empleadas, como fue en muchos casos, en la construcción de nuevas casas. Es lamentable que no sólo se haya condenado a los vivos a un terrible destierro, sino también a los muertos, desapareciendo su memoria por completo.

Valls

Esta ciudad, por ser importante para el comercio catalán al estar situada en el camino de Tarragona a Lérida, y capital del Campo Alto, tuvo un nada despreciable call. Existe documentación sobre la labor realizada por los médicos judíos, principalmente en un artículo de Secall Güel "Els metges jueus de Valls", publicado en 1978. Dícese en la judería había un arco con un portón para cerrarlo cuando la necesidad lo imponía. Pero lo que queda es una calle llamada des Jueus, y la travesía del Call. El pogrom de 1391 fue horroroso, pero la judería adquirió renovado vigor entre 1423 y 1472.

Vic

Dícese que tanto en esta localidad, como en otros pequeños pueblos catalanes, se consignó hacia fines del siglo XIII una importante afluencia de hebreos, quienes como consecuencia de haber sido apartados de sus cargos administrativos, comenzaron a abandonar las grandes ciudades como Barcelona. Se han encontrado documentos de que en 1277, en la época de Pedro III, se autorizó a los judíos de esa ciudad catalana construir una sinagoga, a cambio de dos áureos de tributo supletorio, "de oro bueno y justo peso". Se sabe que parte de la judería pertenecía a la casa de Moncada y al obispado. Asimismo, se supone que el call se encontraría alrededor de la actual plaza de Montrodón y la calle d’en Guiu. Pero en el pogrom de 1391 desapareció por completo.

Villafranca del Panadés

Testimonios reunidos por el erudito local A. Massanell i Esclasans, indican que esa ciudad barcelonesa contaría en 1325 con una importante judería, que sumaba entre 270 y 300 personas. Afirma el estudioso que ésa fue su época de mayor esplendor, y que en 1350, dos años después de la peste negra, habría quedado reducida a unas 40 familias. Extramuros estaba el Montjuich local, que era el cementerio judío, y no lejos habría un aldea que se llamaba Pobla del Jueus. 
@ 1996 Frank Paya

jueves, 18 de octubre de 2012

Valle-Inclan Luces de Bohemia




LUCES DE BOHEMIA
(Valle-Inclán)


1-      AUTOR:      -VIDA Y PERSONALIDAD DE VALLE-INCLAN
                            -TRAYECTORIA IDEOLOGICA



2-      SU OBRA: EVOLUCION

                            -DE LOS COMIENZOS A LAS SONATAS
                            -ENTRE LAS SONATAS Y LOS ESPERPENTOS
                            -LOS ESPERPENTOS



3-      LUCES DE BOHEMIA:

                            -ARGUMENTO
                            -GENESIS Y TEMA
                            -PORQUE ES IMPORTANTE LA ESCENA 12
                            -ESTRUCTURA
                            -PERSONAJES Y FANTOCHES
                            -LENGUAJE DEL ESPERPENTO
                            -ESPEJO DE ESPAÑA
                           


4-      OPINION PERSONAL




1)      AUTOR

-        VIDA Y PERSONALIDAD DE VALLE-INCÁN
-        TRAYECTORIA IDEOLÓGICA
                                                                             
                                                                             

(1866-1936)      Novelista, poeta y autor dramático español, además de cuentista, ensayista y periodista. Destacó en todos los géneros que cultivó y fue un modernista de primera hora que satirizó amargamente la sociedad española de su época.
Nació en Villanueva de Arosa, (Pontevedra) y estudió derecho en Santiago de Compostela, pero interrumpió sus estudios para viajar a México, donde trabajó como periodista en El Correo Español y El Universal. A su regreso a Madrid llevó una vida literaria, adoptando una imagen que parece encarnar algunos de sus personajes. Actor de sí mismo, profesó un auténtico culto a la literatura, por la que sacrificó todo, llevando una vida bohemia de la que corrieron muchas anécdotas. Perdió un brazo durante una pelea. En 1916 visitó el frente francés de la I Guerra Mundial, y en 1922 volvió a viajar a México. Al proclamarse la República, en 1931, desempeñó varios cargos oficiales, entre ellos el de Director de la Escuela de Bellas Artes de Roma. Posteriormente regresó a Galicia donde murió en enero de 1936, en Santiago de Compostela.
Su primer libro fue Femeninas, de 1895, con el relato ‘La niña chole’ de inspiración mexicana, al que siguieron obras de inspiración gallega, donde destaca la estilización lírica del ambiente campesino y popular, como Flor de santidad, de 1904, la poesía de Aromas de leyenda, de 1907, y al mismo tiempo el arte erótico refinado, evocador y musical de las cuatro Sonatas (de otoño, estío, primavera y verano), aparecidas entre 1902 y 1905, y que constituyen la biografía galante del marqués de Bradomín, y suponen la culminación del modernismo español. En 1907 se casó con la actriz Josefina Blanco, y publicó la primera de sus llamadas comedias bárbaras, Aguila de blasón, a la que siguió Romance de lobos, de 1908, obras de gran estilización dramática en un ambiente violento de resonancias medievales. En Cara de plata, de 1922, tercer volumen de esta trilogía teatral, vuelve a observarse el giro hacia las consideraciones de crítica social, como también ocurre en sus tres novelas ambientadas en la guerra carlista, Los cruzados de la causa, de 1908; El resplandor de la hoguera, de 1909, y Gerifaltes de antaño, de 1909, que ofrecen una amplia visión de carácter histórico de la época.
En las obras dramáticas Cuento de abril, de 1910, y La marquesa Rosalinda, de 1913, retoma el modernismo. Lo mismo que ocurre en Voces de gesta, de 1911. A partir de entonces, la tragedia resulta escueta, desnuda, aunque en La lámpara maravillosa, de 1916, todavía utilice un lenguaje hermético para exponer ideas originales acerca del misticismo y la creación.
Probablemente su segundo viaje a México le inspiró la escritura de Tirano Banderas, publicada en 1926, y considerada su mejor novela, síntesis del mundo americano, de muchos personajes y caudillos, que antecede a las llamadas novelas de tiranos cultivadas, entre otros, por Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier o Gabriel García Márquez.
Luces de bohemia, su obra teatral de 1920, estableció una estética de la deformación, por medio de la que estiliza lo bajo, lo feo, con una especie de expresionismo gestual y caricaturesco que él mismo llama “del héroe reflejado en el espejo cóncavo” y que llamará esperpento y tiene antecedentes en Quevedo y Goya. Probablemente sea su obra teatral más lograda. Los cuernos de don Friolera, de 1921, y Las galas del difunto, 1926, inciden en esta estética, mientras que en Divinas palabras, de 1920, la virtud de la palabra sagrada se impone a las pasiones carnales en unos ambientes de pesadilla.
Valle-Inclán volvió a escribir novela histórica en El ruedo ibérico, una serie de novelas que se basan en el reinado de Isabel II, donde aparece una amarga visión satírica de la realidad española, y que consta de La corte de los milagros, de 1927, Viva mi dueño, de 1928 y Baza de espadas, que apareció posteriormente.

2)                 SU OBRA: EVOLUCIÓN
-        DE LOS COMIENZOS A LAS SONATAS

En 1895 apareció en España su primer libro Femeninas (Seis historias amorosas); en varias de estas historias esta el esbozo de lo que serán más tarde algunas de sus novelas más famosas; así, por ejemplo, La niña Chole anuncia la Sonata de Estío, de inspiración mexicana. A estas le siguieron otras de inspiración gallega, donde destaca la estilización de la lírica del ambiente campesino y popular, como Flor de santidad. Historia milenaria, de 1904, que presenta un mundo milagrero y devoto, lleno de primitivismo poético, donde se mezclan las leyendas piadosas y un realismo descarnado; y la poesía de Aromas de leyenda, de 1907.

-        ENTRE LAS SONATAS Y LOS ESPERPENTOS

Mas tarde aparecían las cuatro sonatas, Sonata de Otoño (1902), Sonata de Estío (1903), Sonata de Primavera (1904) y Sonata de Invierno (1905), escritas en forma de memorias y que representan una alegoría de la vida humana. El tema fundamental es el amor, pero un amor humano y carnal con trasfondo pecaminoso, pero donde no falta la homosexualidad.
Las Sonatas nos ofrecen una visión artística de la existencia, cargada de erudición, de peso romántico, de lujo y de aristocracia mezclados con un satanismo decadente: son el reflejo de un tiempo y estética literaria.
Entre estos títulos iban saliendo otros tales como: Jardín umbrío, reunión de diversas narraciones, y Corte de amor. Florilegio de honesta y nobles damas, de 1903.
Toda esta producción inicial ha hecho de Valle-Inclán el máximo exponente del modernismo en prosa de la literatura española. Estos años son años en los que se respira por todas partes una renovación, una explosión creadora de ámbitos insospechados.
Después de su matrimonio continuo con su serie de Comedias bárbaras (cuya acción se desarrolla en Galicia, entre sus personajes estrafalarios y desgarrados, a tono con el ambiente sórdido y algo esotérico, que los envuelve), la primera de ellas en ser publicada es Águila de Blasón (1907), a la que siguió Romance de lobos, de 1908, y años más tarde Cara de plata, publicada en 1922; todas obras de gran estilización dramática en un ambiente violento de resonancias medievales. Esta trilogía dramatiza la tragedia de la familia de los Montenegro.
En 1907 publica Aromas de leyenda. Versos en loor de un santo ermitaño. Y en 1908 comienza la publicación de La guerra carlista, con Los cruzados de la causa, seguido en 1909 por El resplandor de la hoguera y Gerifaltes de antaño; esta trilogía brinda una visión de la España tradicional, representada por los carlistas, enfrentada a la liberal, representada por los republicanos. Estas novelas consideran que el liberalismo es el origen de los males de España y proponen un modelo de sociedad carlista, constituida por campesinos y artesanos, y regida por nobles. La contribución de Valle-Inclán al tema de las guerras civiles de siglo XIX es excepcional, en ellas percibe no solo las disputas dinásticas, sino también por debajo de ellas, el derrumbamiento de una aristocracia rural y el auge de una nueva casta social enriquecida por la desamortización o inficionada de liberalismo.



En las obras dramáticas Cuento de abril, de 1909, y La marquesa Rosalinda, de 1912, retoma el modernismo, lo mismo que ocurre en Voces de gesta, de 1911. La primera, Cuento de abril, se considera modernista por su métrica y por temática; algunos rasgos de esta obra la emparentan con las farsas, aunque la separa de éstas su tono predominantemente lírico; la segunda, La marquesa Rosalinda, es la obra más modernista del dramaturgo; en ella, realiza una critica abierta de España, de la se ofrece una visión provinciana, y en la que se burla de instituciones y costumbres.
A partir de entonces la tragedia resulta escueta, desnuda, aunque en La Lámpara maravillosa, de 1916, todavia utilice un lenguaje hermético para exponer ideas originales acerca del misticismo y la creación.
En 1920, año decisivo para el autor, Valle-Inclán publica:
-La enamorada del rey, es una farsa; el conflicto de la obra gira en torno al amor de la joven Mari-Justina por el rey al que solo ha visto de lejos.
-Farsa y licencia de la Reina castiza, que constituye una sátira demoledora del reinado de Isabel II, su tema central es la vida cotidiana en palacio.
-Divinas palabras, también de este año, es uno de sus dramas de ambiente galaico. En esta obra la virtud de la palabra sagrada se impone a las pasiones carnales en unos ambientes de pesadilla.

-        LOS ESPERPENTOS
Su primer esperpento, Luces de Bohemia, que estableció una estética de la deformación, por medio de la que se estiliza l bajo, lo feo, con una especie de expresionismo gestual y caricaturesco que el mismo llama “del héroe reflejado en el espejo cóncavo” y que llamara esperpento y tiene antecedentes en Quevedo y Goya. En esta obra teatral Valle emplea las citas ajenas como recurso paródico. Probable-mente sea su obra teatral más lograda.
Probablemente fue su segundo viaje a México lo que inspiro para la escritura de Tirano Banderas, publicada en 1926, y considerada su mejor novela, síntesis del mundo americano, de muchos personajes y caudillos, que antecede a las llamadas  novelas de tiranos cultivadas. La novela ofrece características del esperpento que degradan la imagen de personajes y acciones presentados previamente de manera elevada.

Los cuernos de don Friolera, de 1925, en la que parodia el teatro que había vuelto a renacer con el tema del honor calderoniano; Las galas del difunto, 1926, donde el protagonista es un héroe rebelde contra el mundo aburguesado del que es victima, este protagonista encarna a su vez a Don Juan Tenorio, mito literario esperpentizado por Valle-Inclán; y La hija del Capitán, de 1927, donde aunque la sátira se centre en el Ejercito español el verdadero blanco es Madrid; son tres esperpentos  recogidos por Valle en su obra Martes de carnaval, publicada en 1930.
Volvió a escribir novela histórica en las novelas de la serie El ruedo ibérico: La corte de los milagros (1927), Viva mi dueño (1928), Baza de espadas. Vísperas septembrinas (de 1932 aunque apareció póstumamente, en 1958). En esta serie Valle recela en las postrimerías del reinado de Isabel II, en una corte repleta de trampas, ineficacia política y falsa moral inoperante; aquí también la realidad española aparece doliente y maltratada, cabeceando de ruina en ruina, entre asomadas de violencia o degradación brutal.



3)                 LUCES DE BOHEMIA

-        ARGUMENTO
Máximo Estrella es un escritor ciego sumido en la pobreza. El cual no logra vender ninguna novela y sólo piensa en el suicidio. Llega a su casa Don Latino de Hispalis, que se encarga de vender sus obras, y le explica que ha sido engañado. Ambos optan en deshacer el trato y abandonan la casa.
Entran en la tienda de Zaratrusta e intentan deshacer lo pactado, pero sus libros ya han sido vendidos, por lo que Max se enfada. Aparece Don Gay en la tienda. Discuten sobre España y la religión. Entre tanto entra la chica preguntando por el final de la novela. Se van a la taberna de Pica Lagartos.
La Pisa Bien le pide un número de lotería a Max, se lo entrega, y les invita a tomar algo. De repente aparece el niño de la taberna, muy exaltado, y dice que hay un tumulto en la calle. La Pisa Bien y su novio se unen a los anarquistas y desaparecen con el décimo. Max cuando se da cuenta sale en su busca.
Max y Latinos, borrachos, llegan a una calle donde escuchan la voz de la Pisa Bien, acuden hacia ella. Max le obliga a que le devuelva el décimo. De la Buñolería sale un grupo de modernistas que elogian a Max. Alertados por el escándalo, aparecen unos soldados que entregan a Max a los guardias para que lo lleven a la Gobernación.
Cuando llega, comienzan a interrogarle; Max se defiende con protestas, finalmente lo encierran. Mientras grita, los modernistas le animan.
En el calabozo, se encuentra con un preso catalán de ideas similares. El preso está encerrado por una revuelta y ahora va a ser ejecutado. Cuando le termina de contar a Max su aventura aparece un guardia y se lo lleva para matarlo. Se despiden con un abrazo y lagrimas de impotencia.
Latino y algunos modernistas entran en “el jurnal”. Hablan con Filiperto, con el que tienen una discusión explicándole la situación de Max y sobre figuras ilustres del momento. Entonces suena el teléfono comunicando que la orden de liberar a Max ha sido dada.
Cuando es liberado, monta un escándalo delante del Ujier para ser recibido por el ministro. Exige que los guardias que le pegaron sean castigados. Finalmente le ofrecen un trabajo y le entregan dinero.
Max y Latino se encuentran con Rubén Darío en el café Colón; cenan juntos y hablan sobre Dios, la Iglesia y la Biblia. Rubén cree en ello pero Max cree que es una estupidez, que no existe vida después de la muerte. Rubén recita versos mientras siguen bebiendo.
Salen del café y se encuentran con unas prostitutas que estaban en la calle y entablan una conversación. Latino se va con una, mientras Max habla con la otra, esta le provoca pero no logra que caiga en la tentación.
Siguen caminando por la calle, donde encuentran un revuelo y una mujer desesperada gritando con su hijo  muerto en sus brazos, pide justicia y su propia muerte. Latino piensa que esta exagerando mientras Max cree que es una injusticia. Max se lamenta, con su agobio y su impotencia piensa que ya ha llegado su hora.
Llegan a la puerta de casa de Max. Éste queda tumbado, y Latino creyendo que esta dormido, se va llevándose su cartera. Una vecina lo encuentra, no está dormido sino muerto.
En el velatorio de Max, se hallan Madama Collet, Claudinita y los modernistas. Su mujer piensa que ha muerto por su vida de bohemia y su mala vida. Después llega Latino, borracho, diciendo disparates al muerto. Finalmente llega el cochero y se lleva a Max.
En el entierro, se encuentran Darío y el Marqués de Bradomín; dialogan sobre lo injusto de la muerte del poeta. Darío se muestra optimista a diferencia del Marqués que adopta una postura pesimista.
Latino está en la taberna de Pico Lagartos. Está borracho y no para de elogiar al fallecido. Se entera que la hija y la esposa de Max se han matado. Latino acaba diciendo que la vida es un esperpento.



-        GENESIS Y TEMA

El tema principal es la bohemia y su estilo de vida. Apoyándose argumentalmente en el relato de la muerte de Máximo Estrella, Valle nos presenta las partes heroica y triste de la bohemia.
En Luces de Bohemia, se reflejan todos los elementos de la mitología bohemia literaria y tienen como objetivo informar sobre el estilo de vida.
Luego hay otros temas secundarios muy relacionados a la bohemia. Como la marginalidad social.
En el vagabundeo de Max por la noche madrileña se relaciona con prostitutas y delincuentes.
Otros temas son: la lucha del proletariado, huelga del proletariado; la detención y muerte del “paria” catalán, el anarquista se confirma y es fusilado pero la gente cree que ha sido por intentarse escapar.


-        ¿PORQUE ES IMPORTANTE LA ESCENA XII?

Max y Don Latino están sentados en una puerta filosofando. Hace frió y Don Latino decide ir a dar un paseo para entrar en calor. Max no puede levantarse, situación que Don Latino considera una farsa, es en ese momento cuando Valle- Inclán por boca de Max expone su teoría del EsperpentoLos héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. España es una deformación grotesca de la civilización europea. Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.”
Don Latino cree que las palabras de Max son fruto del alcohol que había ingerido al igual que su negativa a levantarse y creencia de que esta muriéndose.
Finalmente Don Latino decide dejarle, creyendo que dormía la borrachera, no sin antes cogerle la cartera por si alguien se la robase.
Una Vecina y la Portera salen a la calle y se encuentran a Max tirado en la puerta. Llaman a Madame Collet pero ya es tarde, Max esta muerto.

-        ESTRUCTURA


ESTRUCTURA EXTERNA.

Luces de Bohemia esta compuesta por quince escenas. En la escena undécima es la mas importante ya que se centran todas en ella, aparecen llamadas de atención a los personajes de la acción principal (el Chico de la Taberna, Zacarías, la Pisa-Bien...) y al encuentro entre Max y el anarquista catalán.

ESTRUCTURA INTERNA.

La estructura interna esta formada por, presentación, nudo y desenlace.
La presentación se centra en el capitulo primero
El nudo va desde el segundo hasta el capítulo undécimo
El desenlace se centra en el duodécimo.



En la historia del anarquista catalán:
La presentación se sitúa en el capítulo segundo
El nudo en el sexto
El desenlace en el undécimo.
Pero, en la huelga de proletarios:
La presentación es en el capitulo tercero
El nudo en los capítulos cuarto, séptimo, octavo y décimo
El desenlace en el undécimo.
La obra esta muy bien cohesionada, adquiere gran coherencia que le viene seguida por la abundancia de nexos.

-        PRSONAJES Y FANTOCHES

-           PERSONAJES PRINCIPALES

            Máximo Estrella es el protagonista. Ciego, hiperbólico, andaluz, poeta de odas y madrigales, humorista, lunático, encarna la figura del último bohemio.
Se nos presenta como un héroe clásico. De cabeza rizada y hermosa barba entrecana, Máximo Estrella tiene un carácter clásico-arcaico.
Pero aún teniendo la figura de un héroe clásico, e inteligencia, ingenio y talento, a Máximo Estrella se le cierran todos los caminos y se ve solo y abandonado al perder sus colaboraciones en el periódico del Buey Apis. Está rodeado por la miseria, por el alcohol y por una reciente ceguera que le impide trabajar, y debida a la situación en que se encuentra su familia, se ve obligado al suicidio.

Latino de Hispalis es un personaje que, según él mismo afirma, no sabe lo que es; pero que acepta el papel de perro y de lazarillo que le tiene asignado Máximo Estrella.
En la librería de Zaratustra tiene un trato con el librero para estafarle unas pesetas a Max. Y tras la muerte de Max retiene el dinero del boleto de lotería sin dárselo a Madama Collet y Claudinita, que se suicidan debido a su miseria.
Es un personaje cínico y posee un lenguaje repleto de coloquialismos y habla madrileña.


          Madame Collet y Clauditina Esposa e hija del protagonista respectivamente. Son de los pocos personajes  tiernos utilizados por Valle-Inclán en esta obra. Son llenas de cariño hacia Max, quizás también es una de las causas que las llevan a su desenlace fatal.
A ambas se las identifica con la mujer e hija de Alejandro Sawa. A la esposa, Jeanne Poirier también llamada Santa Juana, por su gran ternura y paciencia. A la hija con Helena.

            El obrero catalán: personaje que junto con la prostituta y la madre del niño muerto en brazos no son esperpentizados por Valle-Inclán. Está lleno de nobleza y solidaridad hacia el prójimo. Saulo es detenido y encarcelado injustamente por culpa de un empresario que explota a los trabajadores que se encuentran a su servicio. Por ello, éste le apoya y juntos tendrán una reflexión sobre la sociedad española del momento. Max, junto a este personaje, lleva a cabo uno de los momentos de la obra de mayor intensidad e importancia pues se critica directamente a la sociedad sin piedad.

           


            La madre del niño muerto en brazos: aparece en la calle y sosteniendo con aspecto rasgado de dolor a su hijo herido de bala a causa de los tumultos callejeros contra la huelgo que la madre crea en la calle.
Dentro de la obra, no interviene mucho, pero su repercusión con Max es muy importante porque es de los pocos personajes que ayudan a mostrar la parte más noble del protagonista.

          La Lunares: vieja que trabaja como prostituta en la calle que va acompañada por una joven que, a su vez, es su antagonista por ser joven y sincera todo lo contrario a la vieja.

            La joven prostituta: compañera de la Lunares, caracterizada por ser joven y sincera además de inocente. Su rasgo común junto al paria catalán es que ambos sienten admiración por Max en mayor o menor manera.

            Zaratrustra: personaje que refleja la deshumanización de aquel entonces entre la gente más humilde, a menudo filosofa en la taberna.

            El ministro: Impone su poder sin dar explicaciones a nadie. Expropia el dinero del fondo de policía para subvencionar a Max que tras el trato que le habían dado a este en la cárcel iba a quejarse y haciendo eso sabían que lo tendrían callado.

Otros personajes: Pica Lagartos, el Capitán Pitito, el Bonito, los dos policías. Todos ellos son ridiculizados a lo largo de la obra.



-        LENGUAJE DEL ESPERPENTO

A lo largo de toda la obra aparecen diferentes niveles de habla y de lenguaje. Como por ejemplo aparecen: galleguismos y americanismos
En la obra aparecen las dos clases de niveles: culto y popular.
El culto aparece en muchos personajes, no porque lo estén hablando continuamente sino porque aparecen palabras cultas griegas, latinas o hispanas y palabras refiriéndose a la mitología, como eironeia, artemisa, salutem plurimam, etc,  aunque muchos personajes si que de verdad hablan continuamente como el caso de Rubén Darío o El Marqués.
El popular se podría meter los galleguismos y los americanismos. Este es el nivel que más se utiliza durante la obra, y como ejemplos se podrían nombrar a las prostitutas, a los guardias o al propio Max, ejemplos claros son: mulé, gachó, cuála etc.




-        ESPEJO DE ESPAÑA

                Luces de bohemia es una critica nacional de la política española, los aspectos de la realidad española que critica son:
-Algunas alusiones al pasado imperial: Felipe II, El Escorial... )
-La historia contemporánea:Valle hace referencia a las colonias españolas de América , a la Semana Trágica (1909), a la revolución rusa (1917) y a los acontecimientos posteriores a la crisis española de 1917.
-Crítica a políticos de diversa tendencia: “¡ Muera Maura!”,  “¡ Castelar era un idiota!”
-Culpa al mal gobierno (así, se habla del Ministerio de la “Desgobernación”), contra la corrupción del Ministro, que da a Max dinero de los fondos reservados a la policía. Se critica también el capitalismo y el conformismo burgués.
-Protesta contra la represión policial. Critica las torturas que llevan a cabo los policías, las detenciones ilegales.
-Aparecen las revueltas callejeras a través de la revolución obrera.
-Especialmente agresiva es la caricatura de los burgueses: el librero Zaratustra, el tabernero Pica Lagartos.
-Los pedantes son ridiculizados como Don Gay, el periodista D. Filiberto, Basilio Soulinake, etc., pero especialmente los “epígonos del Modernismo.”
- Esperpentiza a personajes populares: la Pisa-Bien (con matices de simpatía), el “Rey de Portugal”, la portera, las prostitutas.
-La crítica de una religiosidad tradicional.
-Critica también a figuras, escuelas o instituciones literarias. A Galdós lo llama “Benito el Garbancero”, a los hermanos Quintero,  “si cogieran a Hamlet y Ofelia, ¡qué obra harían!”, a Villaespesa, a la Real Academia...
-Ridiculiza también la vida bohemia y la define como un mundo inútil.
    
Esta obra es una crítica total, critica no sólo a los de arriba, sino a todos; estamos ante una crítica colectiva en la vida de España.


4)                 OPINIÓN PERSONAL


            Luces de Bohemia es un libro para el que es necesario disponer de bastante tiempo para su lectura, y sobre todo para su comprensión..

            A pesar de ello, me ha gustado porque se hace ameno, ya que narra una historia divertida aunque tenga un final trágico.

En la obra "Luces de Bohemia", Valle refleja su género esperpéntico claramente, deformando la apariencia, según él esto nos da la realidad. En comparación con otras obras que ya había leído esta me parece más interesante y más entretenida por su mayor actualidad en el lenguaje y en sus expresiones.

Personalmente, es un libro que recomiendo leer a todas aquellas personas a las que les guste la lectura. Sin embargo, para un estudiante de 2ª de Bachillerato es mejor que se lo lea en verano, más que nada por cuestiones de tiempo especialmente.

LA GENERACIÓN DEL 98



 Este término fue empleado por primera vez por José Martínez Ruiz , Azorín , para designar a un grupo de escritores que iniciaron su obra en último lustro del siglo XIX y en ella expresaron una peculiar actitud común , más o menos directamente suscitada por el desastre de 1898 , ante la realidad y el destino histórico de España . Entendido el concepto con cierto rigor , esta generación tiene en su núcleo un haz de escritores semejantes entre sí por su edad y por su visión del problema de España : Unamuno , Ganivet , Baroja , Azorín , Maeztu , Valle-Inclán y los hermanos Machado . Más o menos próximo a ese haz central , por sus temas , por su sensibilidad o por su estilo , encontramos a Benavente , Maragall , Ignacio Zuloaga , Rusiñol , Regollos , Falla , Menéndez Pidal , Juan Ramón Jiménez y Gabriel Miró . Esta generación de autores no fue nunca un movimiento organizado o una escuela , abarcando los más variados campos y formas , y coincidiendo raramente los escritores en la aproximación o solución al problema de España , pero compartían todos ellos el deseo de sacar al pueblo de la apatía en que estaba sumida y devolverle su orgullo nacional . Fernández Almagro distinguió en la generación del 98 dos subgrupos ,uno netamente literario y modernista (hermanos Machado , Valle-Inclán , Benavente) y otro más preocupado por la reforma y la crítica de la vida española (Unamuno , Azorín , Maeztu , Baroja , etc) . Es , pues , este segundo grupo el que da sentido al concepto de generación del 98 , pudiéndose encontrar numerosos estudios de Valle-Inclan o Antonio Machado que los desvinculan de esta agrupación . Los escritores de esta generación , gracias a la cual se ha podido llamar “Medio-Siglo de Oro” al período comprendido entre 1880 y 1930 , son , no en escasa medida , iniciadores del idioma literario . Por otra parte , a todos esos escritores les es común una actitud social anti-burguesa . Esta actitud (agónica y religiosa en Unamuno , intimista e irónica en Antonio Machado , sentimental y aparatosa en Baroja , estetizante en Valle-Inclán , satírica en Benavente) tiene en su fondo el común anhelo de una existencia social sincera , justa , exenta de convenciones , llena de vigor y afanosa de originalidad .
 Resulta notorio el alta estima en que la crítica anglo-sajona tiene a esta generación (Harlan Ellison, Harold Bloom , La Universidad de Chicago , etc) , que se centraba en temáticas y problemas genuinamente españoles ,  en detrimento de la llamada generación del 27 . Así , podremos leer en la Encyclopædia Britannica : “... en su revitalización de la literatura española trajeron consigo una nueva seriedad en la función de la novela y elevaron el ensayo – crítico , psicológico , filosófico – a una posición de importancia universal. Con todo esto , supusieron un despertar de la conciencia nacional que definiría el desarrollo de la cultura española a lo largo de todo el siglo XX ...”.

RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN
Nació en Puebla del Caramiñal , Pontevedra , en 1869 . Cursó la carrera de abogado en la Universidad de Compostela , trasladándose a los veinte años a Méjico , de donde regresó poco después . En 1895 inició en Madrid sus tareas literarias con cuentos y artículos , publicados en la prensa , que permitían vislumbrar al futuro maestro . Recorrió gran parte de América del Sur , y desde 1914 a 1918 vivió en Francia . Valle-Inclán , representa , frente a la línea de la generación del 98 propiamente dicha , una tendencia más esteticista , lo que se ha llamado en literatura modernismo . Su obra es vasta y toda ella marcada por un sello inconfundible ; en cuanto a la poesía , sus versos están hoy demasiado olvidados , porque su calidad pictórica y musical no responde a los gustos del momento , pero no pierden su vigencia .
Mejor pervive su obra narrativa , cuya exquisitez expresiva parece contraponerse , aun con exageración , a la descuidada prosa de los narradores españoles de la segunda mitad del siglo XIX . Quizá su obra más famosa sea la tetralogía de Sonatas , donde ha creado un género de escasa resonancia en lo sucesivo : la que podríamos llamar “novela artística” . Seguramente contiene mayor virtuosidad su genial novela pseudo-americana Tirano Banderas , que , sin verdadera experiencia de la tierra de ultramar se pone a la cabeza de las narraciones revolucionarias y paisajistas que luego han sido predilectas de los novelistas de Hispanoamérica . Con todo , el gran legado de este autor hubiera podido ser el ciclo , apenas comenzado , de El ruedo ibérico , que quiso renovar el género galdosiano de los episodios nacionales , tratándolo con todo lujo de estilismo . Tal vez , para el lector medio , el Valle-Inclán novelista puede tener su más fácil acceso en su trilogía de novelas de la Guerra Carlista : Los cruzados de la causa . 
Mención aparte merece su teatro , algunas de cuyas piezas siguen representándose en escenarios minoritarios . Por un lado , hallamos en él una sección de obras líricas , a veces demasiado ornamentadas y convencionales (Leyendas de Abril) , pero a veces sugestivas en su calidad lírica (Romance de lobos) , y , sobre todo , las obras que Juan Ramón Jiménez admiraba , como su “teatro gallego” . Pero lo más característico del teatro valleinclanesco son sus esperpentos , piezas de agrio colorido y acción violenta , donde las figuras son caretas grotescas o figurones de un solo trazo . Este singular mundo teatral va desde la brutalidad de Ligazón al falsete guiñolesco de Los cuernos de Don Friolera , o , en otro corte  , desde la pasión intensa de La cabeza del bautista a la caricatura fúnebre de El terno del difunto . Aquí está probablemente la más fecunda sugestión dejada por Valle-Inclán para lectores y creadores posteriores , aunque las costumbres del público teatral no hayan dado hasta ahora plena vigencia a este legado escénico .

LAS SONATAS
Del vasto número de obras dejadas por Valle-Inclán , las Sonatas resultaron las de mayor éxito en vida del autor . Máxima expresión de la prosa modernista castellana , aparecieron publicadas por primera vez como diversos fragmentos en periódicos y revistas a partir de 1892 , para ser posteriormente recogidas en forma de libro sucesivamente : Sonata de Otoño (1902) , Sonata de Estío (1903) , Sonata de Primavera (1904) y Sonata de Invierno (1905) . Es especialmente destacable de las Sonatas el aprecio y preocupación que suponían al escritor , siendo todas las reediciones hechas hasta su muerte en 1936 corregidas y supervisadas por él mismo , pudiéndose afirmar que trabajó en ellas a lo largo de toda su vida . Es este continuo movimiento de la obra lo que verdaderamente fascina a la crítica . Ésta  habla de “reescritura” de la obra en un doble sentido : por las obsesivas correcciones a que fue sometida y por su brillante “reescritura” irónica , tanto de los tópicos del simbolismo y decadentismo europeos , como de los temas que obsesionaban a los intelectuales españoles a finales del XIX (vemos de nuevo su ruptura con la generación del 98) .
Las Sonatas constituyen un magna burla de los tópicos finiseculares: las perversiones sexuales , el sacrilegio , el uso de la imaginería mística para referirse a temas profanos , el satanismo , el deleite en la enfermedad y en la agonía , lo exótico , lo misterioso . Encontraremos también una mofa de las corrientes intelectuales del momento : el pesimismo de Schopenhauer , el amoralismo exagerado de Nietzsche o las grandes épicas musicales wagnerianas . Su venta resultaría más que notable , si bien la crítica española de su tiempo entendió esta obra como un relato pseudo-humorístico en el que Valle-Inclán plagiaba a otros autores y se reía irreverentemente de numerosas eminencias , calificando las Sonatas de mediocres . Sus detractores no supieron ver cómo Valle-Inclán reescribía  la literatura . Su mezcla de intelectualismo y vorágine sexual , la confusión de sensaciones para plasmar imágenes  y la búsqueda de límites carnales y espirituales producían un enorme sentimiento de extrañeza e incluso repulsa para la mentalidad de su época , cuando lo que Valle-Inclán estaba consiguiendo con esto era el cénit del modernismo : la provocación . Lo prohibido comenzaba a resultar indispensable .
Una segunda clave de las Sonatas es la confusión que parece encontrarse entre autor-narrador , diciendo acerca de esto Eduardo Zamacois que : “... tras leer sus Sonatas , uno no sabría decir si el Marqués de Bradomín es obra de Valle-Inclán  o si este hizo de su vida una parodia de la de Bradomín...” . El mismo Valle-Inclán , en su Autobiografía , se adentra en el mundo imaginario de las Sonatas , atribuyéndose , entre otras aventuras delirantes , gran número de acciones de la Sonata de Estío . Llegaría incluso a comentar que el marqués de Bradomín era su tío .
Si bien las Sonatas son novelas cortas eslabonadas , de posible lectura independiente , sus relaciones internas las convierten en obra unitaria . Así , las cuatro estaciones hacen de alegoría de la vida del hombre en la mayor tradición clásica . En la Sonata de Priamvera encontramos a Bradomín en Italia , arrogante y seguro de sí mismo . En la Sonata de Estío es ya un hombre formado y fuerte , lujurioso . Será en Méjico donde viva sus más torridas pasiones (recuérdese la biografía del autor) .En la de Otoño el héroe es mucho más reflexivo y pausado , menos visceral ( y , no por ello , menos propenso al deseo carnal) . Finalmente , en la Sonata de Invierno , Bradomín dirá adiós al amor .
El personaje del Marqués de Bradomín se gestó en la imginación de Valle-Inclán mucho antes de la publicación de las Sonatas , reapareciendo tras éstas en muchas otras obras . Así , podremos encontrarlo en Águila de Blasón , Los Cruzados de la Causa o Luces de Bohemia . Si bien el autor toma a lo largo de toda su obra numerosos modelos y referencias literarias anteriores , para este personaje empleará claramente al arquetípico Don Juan , reconociéndolo el escritor en la “nota” que antecede a la primera edición de la Sonata de Otoño . En esa misma obra , el propio Marqués de Bradomín se referirá a su persona como donjuanesca .

SONATA DE OTOÑO
La Sonata de Otoño fue el primer fragmento de las Memorias del Marqués de Bradomín que apareció como libro , en 1902 . La acción se desarrollo en Galicia , en un lluvioso y frío Otoño , clima y lugar apropiados para este relato . Comienza la obra al recibir el Marqués de Bradomín en su palacio una carta de una antigua amante . Se trata de su prima Concha , con quien estuvo pasionalmente unido tiempo ha . Dicha relación no contó con la aprobación de la madre de Xabier , llegando a su fin de forma dramática . Al menos para ella , pues descubriremos que el Marqués la engañaba con otra mujer . En la carta , Concha le cuenta que su estado de salud es exageradamente precario , que morirá pronto , pero que no desea hacerlo sin ver a su antiguo amado una vez más .Valle-Inclán consigue con estos pocos elementos definirnos a ambos tópicos personajes a la perfección : el amante , llevado por la pasión del momento , que no recuerda a su antiguo amor hasta leer su fúnebre carta . Esta noticia despertará en él un repentino interés por su moribunda prima , un sentimiento provocador , obsceno . Concha es la melancolía personificada , sola en su hogar esperando el retorno de su amante , único amor que verdaderamente sintió y que necesita volver a ver al aproximarse la muerte. Tras un corto viaje el Marqués arribará al hogar de su prima , donde el maestro Valle-Inclán sacará a relucir todo el juego pasional , perverso y prohibido de los personajes . El aspecto de Concha es lánguido , enfermo , frío . Su pensamiento gira sólo en torno a su amado primo . Éste , bien sea por educación , por misericordia o , más probablemente , por un deseo cuasi-necrófilo , recibe gustoso sus atenciones . En sus conversaciones se entremezclan la picardía , la seducción , los recuerdos melancólicos y , muy frecuentemente , el remordimiento religioso . Concha es una mujer casada , con dos hijas , ferviente cristiana , delicada y frágil , una princesa de cuento de hadas en su torre de marfil . Concha también es una amante enamorada de su primo , que , incluso enferma y con semblante mortuorio cede ante la lujuria y la pasión . Valle-Inclán se atreve con todo . Tal y como hemos comentado anteriormente , el Marqués de esta Sonata es mucho más reflexivo , y es precisamente en esta interioridad donde encontramos la perversión de sus acciones . Frecuentemente describirá el aspecto languideciente de la joven , insistiendo en su blanca piel y sus frías manos , para a continuación seducirla . El Marqués mismo sentirá remordimientos por sus acciones , pero parece comprender que no puede hacer nada por impedirlas . Tras la primera noche juntos la joven parece recuperar su estado de ánimo , si bien el autor se encargará de aclararnos que su enfermedad sigue adelante . El ambiente amoral reinante puede sentirse en cada página , en cada diálogo , en cada broma . Xavier preguntará a Concha si acaso no ha tomado como amante a un sirviente de apenas doce años . Ella ríe , y dice que no . El Marqués recordará entonces cuando él , con apenas once años , fue seducido por su tía .
Si bien al palacio llegará Don Juan Manuel , tío de ambos y personaje presente en otras obras de Valle-Inclán , su presencia resultará casi anecdótica para la trama . Las cotas más altas de provocación aparecen con la llegada al palacio de las dos pequeñas hijas de Concha , acompañadas por Isabel , prima de Concha y Xavier . Los amantes mantienen su relación en secreto delante de las niñas , que parecen mostrar un especial cariño a su tío Xavier . Mientras los dos primos continúan con su relación prohibida , llegará una carta de la madre de Xavier desaprobando ese amor . Inmediatamente se nos narra un sueño de Concha en el que un arcángel parece llamarla a purgar sus pecados . Posteriormente podremos observar la religiosidad de Concha al celebrarse una misa . La familia y la Iglesia condenan su actitud ; ella lo sabe , se arrepiente , pero no puede negar su pasión . Finalmente , una noche , Concha acude a la habitación del Marqués . Tras besarla apasionadamente , ésta cae muerta . Xavier corre a avisar a su prima Isabel , que duerme . Al entrar en su habitación y verla tan sensualmente en la cama , el Marqués de Bradomín olvida todo cuanto tiene en mente y toma a su prima Isabel como nueva amante . Tras esto , silenciosamente , y con la conciencia corroída por el remordimiento , Xavier llevará a la difunta Concha a sus aposentos , para dejarla allí muerta y desentenderse de toda culpa . Serán las hijas de Concha quienes descubran a su madre muerta , en un macabro final que sólo puede haber sido escrito por Valle-Inclán .
La fuerza de la obra reside en los dos personajes principales , especialmente en Concha . Este arquetipo femenino apareció por primera vez en la más antigua de las obras maestras de la literatura . Es la amante melancólica , resentida , sabedora de que su amor es tan sincero como pueda haberlo , pero que jamás ha sido ni será correspondido . Ofrece su amor a un extraño que la ve como un juguete hermoso , pero pasajero . Concha es Nausicaä  . La melancolía el más bello de los tonos poéticos . Milenios después , el lector se enamora de nuevo de la dama “de piel blanca” .
Según Edgar Allan Poe la muerte es el más melancólico de los temas , y es más aún cuando lo arrebatado es la belleza (léase El retrato ovalado , de este autor) . Incuestionablemente , la muerte de una mujer hermosa es el tema más poético del mundo . Fuera está también de toda duda que el mejor narrador para este tema es el amante .
El Marqués , tal y como Concha le denominará en las páginas finales de la Sonata es Satanás . Es la tentación y el pecado . Es la serpiente que se desliza bajo los hábitos de la monja . El Marqués no es sino el elegante vampiro romántico de Bram Stoker , seductor , educado y poderoso . Irresistible . El Marqués de Bradomín de la Sonata de Otoño es , simplemente , un falo .    
Valle-Inclán junta ambos elementos , tótem y tabú , y recoge los frutos .























VALORACIÓN PERSONAL :
Habiendo leído con anterioridad parte de la obra del autor y de sus contemporáneos , apoyo la opinión de no incluir a Valle-Inclán como un claro representante de la llamada generación del 98 . Su escritos muestran una personalidad muy característica y un sentido del humor demasiado peculiar para estas formalidades . Si bien es cierta e innegable la influencia de la situación española a finales del XIX , Valle-Inclán emplea la literatura no como grito de crítica social , sino como vehículo para su sátira del mundo . Valle-Inclán se mofa de todo cuanto le rodea , rompe con todos los valores establecidos porque él no los tiene como tales . Recordando a Fiodor Dostoievsky : “No hay moral sin Dios”. Así , el esperpento no es una crítica de las distintas clases y circunstancias sociales , es una ridiculización realizada para la propia diversión del autor . Valle-Inclán es un autor totalmente autocomplaciente .
Desconociendo las Sonatas , su lectura ha supuesto una fuente de placer . La sutileza y mordacidad de los ataques del autor , y , a la vez , el humor negro con que toca los distintos temas resulta verdaderamente admirable . Ha llamado especialmente la atención el modo en que estaba escrita la Sonata de Otoño , con un léxico sencillo , hermoso , como si de un bonito cuento de Andersen se tratara . Como comprobaremos posteriormente , no habrá hadas en la historia . El personaje del Marqués de Bradomín , pese a haber aparecido con anterioridad en tantas otras obras de tantos otros autores , acaba siendo un pequeño cómplice para el lector , el cual , en lo más recóndito de su alma , aprueba todas sus aventuras . Sobre Concha , poco más se podrá añadir que no haya sido dicho con anterioridad en este pequeño estudio . Quien esto escribe siente especial predilección por este arquetipo femenino . La melancolía de una mujer hermosa e inocente es la sublimación del arte .
Otros pueden opinar lo contrario ... pero están equivocados .